Amables lectores, les saludo con el gusto de siempre. Esta semana que termina se llevó acabo la asamblea de Naciones Unidas-Medio Ambiente. El movimiento #FridayforFuture sacó este viernes a las calles a jóvenes de 1,769 ciudades de unos 112 países en todo el mundo, incluida la CDMX, en dichas marchas exigieron que los gobiernos emprendan acciones contra el cambio climático que afecta a toda la población en el mundo.

 

                        Según la Dra. Cristina Linares Gil, titular del Instituto de Salud Carlos III de España e integrante del Grupo Intergubernamental de Expertos para el Cambio Climático, refiere que las olas de frío y de calor, se están intensificando en todo el globo y pueden agravar enfermedades cardiovasculares y respiratorias, así mismo, el efecto de isla de calor en las grandes ciudades en verano generarán una combinación mortal de temperatura y contaminantes que van a incrementar de forma importante la mortalidad por causas circulatorias y respiratorias.

                        Otras consecuencias del cambio climático, son las temperaturas extremas, el deshielo y el aumento del nivel del mar, y comenzaremos a ver desplazamientos de personas por el cambio climático de sus lugares de origen (Refugiados del clima).

                        Ahora bien, los impactos del cambio climático que sufre nuestro planeta, también inciden en el disfrute de los derechos humanos previstos en instrumentos internacionales como: en su salud, medio  ambiente y demás aspectos que conforman una vida digna.

                        En el caso del derecho a la salud se encuentra ampliamente reconocido en numerosos instrumentos internacionales sobre derechos humanos. Como el artículo 12 del Pacto Internacional de Derechos Económicos, Sociales y Culturales; el artículo 11 de la Convención sobre la Eliminación de Todas las Formas de Discriminación contra la Mujer; el artículo 10 del Protocolo Adicional a la Convención Americana sobre Derechos Humanos en materia de Derechos Económicos, Sociales y Culturales.

                        El derecho a un medio ambiente sano, implica gozar de un medio ambiente limpio que es indispensable para vivir con dignidad. El Protocolo Adicional a la Convención Americana sobre Derechos Humanos en materia de Derechos Económicos, Sociales y Culturales establece en su artículo 11 que, toda persona tiene derecho a vivir en un medio ambiente sano.

                        El derecho a la vida se encuentra protegido por los diversos instrumentos internacionales. La Declaración Universal de los Derechos Humanos lo consagra en su artículo 3, el Pacto Internacional de Derechos Civiles y Políticos en su artículo 6, la Convención Americana sobre Derechos Humanos lo reconoce en su artículo 4 y la Convención sobre los Derechos del Niño en su artículo 6. Este derecho implica no sólo la protección a la existencia, sino también supone el acceso a las condiciones que garanticen una vida con la cualidad de digna. La Corte Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) ha determinado que “… este derecho comprende […] también el derecho a que no se generen condiciones que le impidan o dificulten [al ser humano] el acceso a una existencia digna”

                        “La dignidad implica bienestar en las diversas esferas de la vida humana, principalmente aquellas relativas al goce de salud, al acceso al agua y a un medio ambiente adecuado, a la satisfacción de las necesidades alimentarias y de vivienda, todas las cuales se encuentran íntimamente vinculadas entre sí”.

http://appweb.cndh.org.mx/biblioteca/archivos/pdfs/folleto-Cambio-Climatico-DH.pdf

                        Sin embargo, a pesar de que existan evidencias del problema que enfrenta la humanidad respecto al deterioro ambiental, debemos reconocer que usted que lee esta columna y el que la escribe, no tenemos una cultura del respeto al medio ambiente, sumado a que los recursos destinados para este rubro son limitados,  y a pesar, de que existan tratados, convenios, protocolos y demás acuerdos internacionales, sino ponemos de nuestra parte sociedad civil y los tres niveles de gobierno, no tendrán sentido los avances para atender enfermedades incurables, las luchas sociales y todo aquello que nos motiva día con día.

“El cuidado del medio ambiente corresponde a cada uno de los que habitamos este planeta”

 

 

                        •Es Doctor en Derecho por la BUAP, donde se desempeña como Defensor Adjunto en la Defensoría de los Derechos Universitarios y Profesor Colaborador en la Facultad de Derecho y C.S.  

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