José Luis Hernández Rebollar, un investigador de la Facultad de Ciencias de la Electrónica (FCE) de la BUAP, trabaja en el desarrollo de una interfaz híbrida que combina las funcionalidades del teclado y del ratón de la computadora en un mismo instrumento, con el fin de mejorar la ergonomía de las manos y la acción de escribir en el ordenador.

Para evitar esto se pensó en un teclado que tuviera la característica de estar separado en dos partes, para que de un lado estén las teclas que se utilizan con la mano izquierda (los números del 1 al 5 y las letras Q, W, E, R, T, etcétera) y del otro las de la mano derecha (del 6 al 9, junto con el cero y letras Y, U, I, O, P, entre otros símbolos).

El investigador, quien es doctor en Ingeniería Eléctrica por la Universidad George Washington, en Estados Unidos, dio a conocer que la segunda característica de este instrumento es que debajo de una de las dos partes del teclado (ya sea, el lado derecho o izquierdo) se coloquen todos los circuitos necesarios para que funcione como un ratón, además de dos puertos usb que podrán conectarse a la computadora.

Esto quiere decir que esa parte del teclado servirá a la vez como cursor, sin perder sus propias cualidades para escribir, de modo que la persona ya no tendrá que despegar las manos del teclado para mover el ratón. En su opinión, el instrumento haría mucho más sencillo escribir y trabajar en programas como Excel, al formatear una celda con mayor rapidez, acceder a la barra de herramientas y seguir llenando la hoja, entre otras funciones, sin despegar las manos del teclado.

El académico comentó que la estructura del sistema es sencilla, pues se basa en los mismos componentes y circuitos de un teclado convencional y de un ratón de computadora, así como en protocolos comerciales que faciliten su uso. El proyecto surgió hace casi dos años y hoy cuenta con una solicitud de registro de patente ante el Instituto Mexicano de la Propiedad Industrial, con el número Mx/a/2015/008524 y el nombre de “Interfaz Teclado-Ratón para Computadora”.

 

José Luis Hernández Rebollar informó que este proyecto sigue en desarrollo. El siguiente paso es conocer el resultado de la revisión de forma y fondo de la solicitud de patente; luego someterlo a convocatorias y programas de estímulo a la innovación, con el fin de obtener recursos para fabricarlo.