Según la Organización Mundial de la Salud, el consumo de tabaco y alcohol representa uno de los principales factores que aumentan el riesgo de morir a causa de una enfermedad no transmisible (ENT). A nivel mundial, 7.2 millones de personas fallecen al año por el consumo de tabaco  y más de la mitad de los 3.3 millones de muertes anuales que se atribuyen a la ingesta de alcohol se debe a alguna ENT, como cáncer.

Ante dicho escenario, en la BUAP se llevan a cabo proyectos de investigación y acciones preventivas que contribuyan a concientizar a la población sobre esta problemática.

En esa dirección, académicos y estudiantes de la Facultad de Enfermería de la BUAP realizaron una investigación sobre adicciones, en la cual se reveló que  el 59 por ciento de los adolescentes que conformaron la muestra había consumido alcohol o tabaco al menos una vez en su vida y la prevalencia actual de este consumo es del 34.5 por ciento en la bebida y de 21.7 por ciento en el cigarro.

En promedio, los jóvenes tuvieron un primer acercamiento con sustancias tóxicas, como tabaco o alcohol, a la edad de 3 años, así lo reveló este estudio efectuado en una población de 302 adolescentes, de entre 13 y 16 años de edad.

María Teresa Lidia Salazar Peña, líder del Cuerpo Académico de Enfermería Clínica, de la Facultad de Enfermería de la BUAP, señaló que de acuerdo con la investigación - en la cual se analizan las causas que propician el consumo de adicciones en adolescentes, estudiantes y profesionales de la salud-, los jóvenes probaron alcohol o tabaco desde una edad muy temprana, debido a que alguno de los padres o ambos les dan a “probar”, lo que propicia que con el tiempo se acostumbren a su consumo.

 Por su parte, Inés Tenahua Quitl, académica e integrante de este cuerpo académico, informó que en los trabajos de investigación se derivaron variables que se relacionan con el consumo de sustancias, como la sensibilidad ética, valores, estrés percibido y de conciencia, ansiedad debido al uso de tecnologías, así como el nivel de conocimiento del consumo de alcohol, tabaco y drogas médicas en profesionales de la salud, alumnos y docentes de enfermería.

Entre los principales motivos por los cuales los jóvenes consumen alcohol –indicó- se encuentran la presión de los amigos, pertenecer a un grupo social, olvidar las preocupaciones, sentirse más relajado en las fiestas y mejorar su estado de ánimo cuando están tristes, deprimidos o de mal humor. Con respecto al tabaco, se encontraron los mismos factores, además de la creencia de que fumar mejora su concentración, se sienten más maduros, atractivos y con más confianza.

Por su parte, María Luz de Ávila Arroyo, investigadora e integrante del mismo cuerpo académico, dijo que también se ha identificado una adicción al uso de las nuevas tecnologías, lo cual está asociado a la ansiedad y al consumo de alcohol y tabaco, por lo que se están estudiando con mayor profundidad dichas variables.

Los resultados obtenidos han sido presentados en congresos y conferencias a nivel nacional e internacional; forman parte, además, de dos capítulos de libros, uno editado por la Red Mexicana de Investigación en la Reducción del Consumo de Drogas de la Federación Mexicana de Facultades y Escuelas de Enfermería A.C (FEMAFEE) y el otro como resultado de las actividades de los Grupos de Estudiantes de Enfermería Contra las Adicciones (GREECA).

 

Acciones para la prevención

De Ávila Arroyo informó que como parte de las acciones que se han realizado para prevenir el consumo de adicciones y fomentar una vida saludable entre los jóvenes, existe un proyecto de intervención impulsado por los miembros deGREECA BUAP, que consiste en la aplicación de reflexología facial para disminuir la ansiedad, estrés, depresión y sintomatología de algunas enfermedades entre estudiantes universitarios.

También se han realizado visitas a poblaciones rurales en las que tanto alumnos como docentes de la Facultad de Enfermería trabajaron con los niños estilos de vida saludables y la prevención de adicciones, mediante actividades didácticas y deportivas. Aunado a esto, dentro de la misma unidad académica, así como en otras facultades, se han impulsado acciones, como darle a un universitario una manzana a cambio de sus cigarros, a la par de describirle los daños que el consumo de esta sustancia ocasiona.

Aunado a esto, Salazar Peña dio a conocer que otra de las intervenciones en la prevención de adicciones es la promoción del deporte, mediante la creación del grupo de activación física de la Facultad de Enfermería.

Cabe señalar que el Cuerpo Académico de Enfermería Clínica forma parte de la Comisión Interamericana para el Control del Abuso de Drogas (CICAD), además participa en la Red Mexicana de Investigación en la Reducción del Consumo de Drogas de la FEMAFEE y colabora con el Cuerpo Académico de Prevención de Adicciones de la Universidad de Nuevo León (precursores de GREECA).