El miércoles de esta semana se registró la muerte de un nuevo ciudadano mexicano víctima de COVID-19. Este caso forma parte de las 2,202 defunciones contempladas en el trascurso del día de ayer, acumulado así un total de 18,433 decesos por la actual pandemia alrededor del mundo.

También se sabe que, a lo largo de los últimos casi 4 meses, el virus ha infectado a 413,467 personas en diferentes países, como ahora Laos y Libia. Al día de hoy, 40,712 individuos fueron registrados como nuevos casos positivos, así lo dio a conocer la Organización Mundial de la Salud (OMS).

En cuanto al panorama nacional, la Secretaría de Salud (SSA) infirmó que 475 personas se encuentran infectadas de COVID-19, otras 1,656 personas son consideradas como casos sospechosos, 2,445 fueron repostados como casos negativos, al igual que 6 personas muertas por esta enfermedad. Mientras tanto, la SSA reiteró que 9 de cada 10 casos no requiere de hospitalización.

Los estudios demuestran la persistencia de las zonas metropolitanas como mayor foco de contagio, así lo detalló Hugo López-Gatell Ramírez, subsecretario de Prevención y Promoción de la Salud. De igual forma puntualizó que pese a que cada estado se le designa una categoría según los casos confirmados de coronavirus con los que cuente, esto no quiere decir que toda la entidad tenga el mismo nivel de transmisión, principalmente el en aquellas entidades en la que se contabilizan entre 201 a 500 casos positivos.

Durante la conferencia de prensa de la SSA, se dio a conocer que el deceso del día de ayer corresponde a un hombre de 70 años de edad residente de San Luis Potosí quien, al igual que otras personas fallecidas anteriormente en México ante COVID-19, padecía de hipertensión y obesidad. Además, se sabe que la persona estuvo en contento con un posible infectado que, en recientes fechas, había viajado a Estados Unidos.

López-Gatell recalcó que además de las enfermedades crónicas, “el tabaquismo, en sí mismo, es un factor de riesgo” y, por ende, un factor de riesgo en los casos positivos de SARS-CoV-2. Respecto al avance de la pandemia en México, se dijo que la trazabilidad de los contactos empieza a perder resto. Esto quiere decir que ya no es posible reconocer la fuente principal de contagio, así lo expresó el subsecretario de Prevención y Promoción de la Salud.

“Empieza a volverse menos eficiente y menos productiva la intervención de contención basada en los casos (identificar el caso sospechoso, ponerlo en aislamiento, confirmar o descartar su diagnostico por laboratorio y estudiar a sus contactos. (…) Conforme se empieza a encontrar una proporción cada vez mayor de personas cuyo contagio no es trazable, la utilidad de la medida de contención empieza a limitarse y por eso entran las medidas de mitigación comunitaria”, agregó López-Gatell.