Tras un estudio para detectar el Virus de Papiloma Humano (VPH) en mujeres de 18 a 30 años de edad, un equipo de investigación del Centro de Detección Biomolecular de la BUAP, a cargo de la doctora Lilia Cedillo Ramírez, observó que los genotipos asociados a cáncer, considerados de alto riesgo, en este rango de edad se eliminan de manera natural y fácilmente del organismo, debido a su buena respuesta inmune.

La investigadora indicó que existen 100 tipos o genotipos del Virus de Papiloma Humano. La mayoría son inofensivos, pero aproximadamente 30 se asocian con un mayor riesgo de causar cáncer. “Afortunadamente, los genotipos asociados a alto riesgo, 16 y 18, se eliminan relativamente fácil. Sin embargo, en un porcentaje alto de féminas había más de un genotipo, lo cual puede potenciar la infección”.

Además, se encontró una alta frecuencia de dos genotipos no tan comunes, 90 y 91, que no están considerados de alto riesgo, pero son muy persistentes en más del 50 por ciento de los casos.

Aunque existen vacunas, estas sólo combaten los tipos más comunes del virus: 6, 11, 16 y 18, no tan frecuentes en este rango de edad, por lo que es necesario que las mujeres se realicen una prueba de Papanicolaou de manera anual o semestral para descartar el riesgo de padecer cáncer cervicouterino. “Estar vacunadas no es sinónimo de protección”.

Estos resultados, insistió la académica, hacen reflexionar sobre la necesidad de tomar conciencia de la importancia de la protección, para evitar las enfermedades de transmisión sexual.