A lo largo de la historia han existido ideas peyorativas sobre la mujer, como la del dramaturgo Molière, quien dijo: “Por muchas razones no es bueno que la mujer estudie y sepa tanto”.

Por planteamientos como el anterior, hay desigualdad para las féminas en diversos ámbitos, por ejemplo en los cargos públicos, en los cuales de cada 10 funcionarios sólo tres son mujeres, aseguró Julieta Morales Sánchez, directora general del Centro Nacional de Derechos Humanos, de la Comisión Nacional de los Derechos Humanos (CNDH).

Al participar en el congreso nacional e internacional “Derechos Humanos, Prevención del Delito, Seguridad Humana y Equidad de Género”, realizado por la Facultad de Derecho y Ciencias Sociales (FDCS) de la BUAP, Morales Sánchez precisó que esta desigualdad es producto de los estereotipos y roles de género establecidos para mujeres y hombres.

En su conferencia “La igualdad y equidad de género en la procuración e impartición de justicia”, en el auditorio José María Morelos y Pavón de la FDCS, la funcionaria de la CNDH expuso la desigualdad de la justicia en México, ya que el Derecho, las sentencias, políticas públicas y leyes tienen impactos diferenciales en hombres y mujeres.

“Aunque las mujeres son menos sujetas de delitos; en el caso de agresiones sexuales, tienen el mayor índice de repercusión. Por otro lado, de acuerdo con el INEGI, durante 2015 el 93 por ciento de los delitos no fueron denunciados; de ahí que se hable de impunidad y corrupción”, señaló.

Después de explicar que el sexo es un asunto biológico y el género es la construcción cultural o creencias que implica ser hombre o mujer, Morales Sánchez afirmó que juzgar con perspectiva de género es incluir a mujeres y hombres. “El Derecho también discrimina a los hombres, por ejemplo al ceder la tutela de los hijos. Es entender que las mujeres no somos objeto de protección, cosas, sino sujetos de derechos”.

Por lo tanto, la perspectiva de género es una categoría de análisis metodológico que permite cuestionar situaciones con tintes biológicos y culturales. “Tenemos que entender que si en una casa viven dos, pagan dos, limpian dos y todo dos. Empoderarnos mujeres y hombres, a fin de pasar de la igualdad formal a la sustantiva, porque no queremos que una diferencia biológica se convierta en una diferencia de derechos y oportunidades”, puntualizó la doctora Morales Sánchez.