Luego de los lamentables hechos registrados el pasado 7 de agosto en este municipio, el gobernador Miguel Barbosa acudió a esta comunidad a entrevistarse con las autoridades municipales así como con  sus habitantes, ante quienes reiteró que su gestión será un gobierno de frente y con rostro humano, enfrentando los problemas siempre del lado de las personas y siempre anteponiendo el régimen legal; "es obligación de los órdenes de gobierno estar presentes con su pueblo”, reiteró

Desde este lugar el titular del Ejecutivo aseguró que no será el instrumento de ninguna infamia, pero tampoco alguien que permita los excesos y hechos ilegales. 

 

“El sistema institucional y el estado de derecho debe ser la fortaleza que permita a la sociedad el progreso y el desarrollo, si nosotros nos separamos de esa ruta no encontraremos el camino ni del progreso y mucho menos del desarrollo”, dijo.

 

Barbosa Huerta cumplió su palabra de acudir a este municipio luego de los trágicos sucesos registrados el miércoles pasado, y señaló que los hechos ocurridos son la reacción de un pueblo cansado que actúa ante el abandono institucional y la falta de respuesta de las autoridades, desde hace mucho tiempo.

“La justicia por propia mano no es legal, la vida desde el derecho natural, es un don que Dios da y que sólo Dios quita”, dijo el mandatario estatal al reafirmar que es obligación de los órdenes de gobierno estar presentes con su pueblo para demostrarles que será una administración de frente, con rostro humano y enfrentando a los problemas siempre del lado de las personas, privilegiando el régimen legal.

Hoy se firma, detalló Barbosa Huerta, este convenio de colaboración en materia de seguridad pública y de fortalecimiento del estado de derecho para generar condiciones de respeto a la ley y a las instituciones. “Es la prioridad”. 

Al hacer uso de la palabra, la presidenta municipal, Aniceta Peña resaltó que la presencia del gobernador en este municipio, tras los hechos registrados el pasado 7 de agosto, marcará un antes y un después ya que permitirá la unión de los habitantes que están dispuestos a vivir sin miedo y sin rencores.