Por: Gerardo Pérez García
La Presidenta Claudia Sheinbaum Pardo tomó la decisión de no asistir hoy a la inauguración del Mundial de Futbol 2026, donde la Selección de México enfrentará a Sudáfrica, pese a que las encuestas le dan 70 por ciento de aprobación gubernamental.
Si cuenta con ese alto porcentaje probatorio… ¿por qué decidió no acudir al Estadio Banorte? –antes Azteca–
¿A qué le teme?
¿Qué le asusta?
Ella y su equipo de asesores así lo determinaron.
Quizás es alto el riesgo de que fuese abucheada.
Y los silbidos inundaran el graderío.
Y la escena sería vista en todo el mundo.
Aunado que ahí está la CNTE –Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación—amagando con boicotear la justa mundialista en la capital del País, con el plantón que tiene al rededor del zócalo. Con 90 mil maestros en paro, un millón 400 mil estudiantes sin clases en la Ciudad de México, Oaxaca, Zacatecas, Chiapas, Guerrero y Michoacán.
Más las obras inconclusas del Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México, como de vialidades y accesos al estadio.
Asimismo, la crisis de los desaparecidos y la ola de violencia por la que atraviesa el país en Sinaloa, Michoacán, Baja California, Zacatecas, Veracruz, Guerrero, Colima, Guanajuato, por citar algunas entidades.
Con la suma de una justa deportiva elitista, puesto que los precios para ver los partidos de la Selección Mexicana son inaccesibles para las clases populares, convirtiéndolo en el mundial más caro de la historia.
Más el serial de restricciones impuestas por la FIFA.
Por lo que a los aproximados 90 mil asistentes al juego nadie podrá controlarlos.
Ni habrá cámaras grabándolos.
Mucho menos serán acarreados.
A diferencia de las incursiones que realiza la Presidenta por el territorio mexicano, como los actos de gobierno, siempre controlados por el área de eventos, giras y logística de Palacio Nacional.
Sobre todo en la entrega de tarjetas y programas sociales.
Nada que ver con el partido inaugural de hoy.
Donde, pese que México-Estados Unidos-Canadá son sede de la Copa Mundial de la FIFA 2026, la inauguración será este día en el coloso de Banorte.
Y es donde, quizá por un protocolo no escrito, debería inaugurarlo la Presidenta Claudia Sheinbaum Pardo.
Sencillamente, no lo hará.
Optó por estar en la plancha del zócalo de la CDMX, donde se instalará una pantalla gigante.
Sin olvidar, es un acto que organiza y supervisa el equipo presidencial.
O sea, todo controlado.
Horacio Vives Segl, politólogo del ITAM –Instituto Tecnológico Autónomo de México–, recordó que en eventos internacionales recientes, como la inauguración de los Juegos Olímpicos de París, el mandatario logró capitalizar políticamente la ceremonia.
Inauguración espectacular en la que el Presidente Emanuel Macron capitalizó el evento.
DIAZ ORDAZ Y DE LA MADRID INAUGURARON EL MUNDIAL DE 1970 Y 1986
Vale recordar que México por tercera ocasión es sede de la justa mundialista de la FIFA de 1970, 1986 y 2026.
En la del 70 como de 86, México fue la única nación anfitriona.
Ahora el país la comparte con Canadá y Estados Unidos.
Lo que lleva al apunte:
Gustavo Díaz Ordaz inauguró el Mundial de 1970, donde fue objeto de severísima silbatina.
–El movimiento estudiantil del 68 y el halconazo del 70, le llevó a pagar alta factura de repulsa–
Miguel de la Madrid Hurtado presidió el Mundial de 1986 y también fue objeto de rechazo por la afición.
–El temblor de 1985 de 8.1 Mw devastó al entonces Distrito Federal, hoy CDMX, le cobró factura por su tardía aparición–
Ambos mandatarios emanados del Partido Revolucionario Institucional –PRI–
Claudia Sheinbaum Pardo –de Morena- decidió no ir.
La primera mujer Presidenta así lo determinó.
¿Dónde queda su 70 por ciento de aprobación?
Lo que lleva a inquirir si es real o está maquillado.
Al tiempo.