Dos hombres fueron detenidos en Puebla como resultado de trabajos de investigación e inteligencia, realizados por autoridades federales y estatales. Uno de los detenidos estaría relacionado con el homicidio de un creador de contenido ocurrido el pasado 4 de agosto en Culiacán, Sinaloa.
El operativo fue realizado por elementos de la Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana (SSPC), en coordinación con la Secretaría de la Defensa Nacional (Defensa), Secretaría de Marina (Semar), Fiscalía General de la República (FGR), Guardia Nacional (GN), así como con la Fiscalía General del Estado y la Secretaría de Seguridad Pública de Puebla.
De acuerdo con la información oficial, después del homicidio ocurrido en Culiacán, agentes de seguridad analizaron las cámaras de videovigilancia de la zona y desarrollaron distintas líneas de investigación, lo que permitió identificar a una de las personas presuntamente involucradas.
Las investigaciones establecieron que el sujeto habría salido de Culiacán, Sinaloa, con la intención de evadir a las autoridades y posteriormente se trasladó al estado de Puebla.
Como parte de las labores de vigilancia y seguimiento, las autoridades ubicaron su zona de movilidad en San Bernardino Tlaxcalancingo, donde desplegaron un operativo para llevar a cabo su detención.
Durante el despliegue, los elementos de seguridad fueron agredidos con disparos de arma de fuego. Ante el riesgo para su integridad, los agentes repelieron la agresión, lo que derivó en la muerte de uno de los agresores.
En el lugar fueron detenidos dos hombres y se aseguraron tres armas de fuego, cargadores, cartuchos y una bolsa con presunta droga.
Los detenidos fueron informados sobre sus derechos constitucionales y, junto con los objetos asegurados, quedaron a disposición del agente del Ministerio Público correspondiente, autoridad que determinará su situación jurídica y continuará con la integración de la carpeta de investigación.
Las instituciones que integran el Gabinete de Seguridad reiteraron su compromiso de mantener la coordinación con las autoridades locales para combatir a los generadores de violencia y fortalecer las condiciones de seguridad para la población.