El músico argentino volvió a la ciudad después de varios años de ausencia con una presentación de casi tres horas
Por: Guillermo Pichardo
Fue hace exactamente el 3 de septiembre de 2016 cuando Raúl Di Blasio “El Piano de América” se presentó por última vez en Puebla, una década después, este jueves regresó con todo su repertorio y la disposición de consentir a ese público que, en sus propias palabras, siempre lo ha recibido con los brazos abiertos.
Poco después de las 9 de la noche el argentino apareció en el escenario del Auditorio Metropolitano de la zona de Angelópolis ante más de 3 mil personas, para presentar su recital que se realizaría originalmente durante la Feria de Puebla y que tuvo que ser reprogramado por cuestiones técnicas.
Tras comenzar con “Solo tú” dedicada a su esposa y la cual espera grabar pronto, pues surgió un día que se encontraba sentando al piano para su práctica diaria, deleitó a los asistentes con melodías como “Corazón de Niño”, “Balada para Adelina”, “Penelope”, “Barroco”, “Luna de París” y otras más que provocaron un viaje en el tiempo a los éxitos que han trascendido de generación en generación.
Aunque eso no fue lo único que se escuchó durante las casi tres horas que duró la presentación, sino que también sonaron melodías de artistas como Juan Gabriel, José José y Armando Manzanero, además de que hubo momentos en los que la interpretación de las letras corrió a cargo de Mayela Orozco, voz mexicana que acompañó por cerca de 20 años como corista a El Divo de Juárez.

Foto: Guillermo Pichardo
A lo largo de la velada el también compositor argentino compartió el escenario con Juan Ramos, saxofonista principal de Alejandro Fernández, además de su percusionista e incluso los acordes del tango bajo las notas de «Por una Cabeza» y «La Cumparsita» se hicieron presentes en las manos de su acordeonista.
Dos momentos captaron la atención del público el primero de ellos cuando al hacer sonar éxitos de la cultura mexicana pidió que los permitieron acompañarlos mientras cantaban a una sola voz y el segundo cuando todas las luces del recinto se apagaron para que solo se iluminara a Di Blasio mientras interpretaba un par de canciones que hicieron vibrar con el sonar de cada tecla.
No faltó la interacción con el público desde el primer momento, regalándole rosas a los asistentes, además de compartir un par de copas de champagne con una pareja que celebraba 13 años de casados y de regalar un disco una mujer que esperaba celebrar su cumpleaños con este regalo desde el mes de mayo, entre otros momentos de risa en los que siempre destacó “su sencillez argentina”.
Prepara Di Blasio “Mis Inmortales”
Previo a su encuentro con los poblanos, El Piano de América realizó su prueba de audio ante medios de comunicación con quienes además charló nuevamente, agradeció el apoyo que le han brindado los periodistas a lo largo de su carrera, pues afirmó que es una manera de estar cerca de la gente, más allá de la música y el piano.
Recordó que en 1991, cuando su carrera apenas empezaba a despegar, tras un concierto en Guatemala a piano solo una comunicadora de aquel lugar afirmó en su crítica que por la música que brindaba el argentino para ella era “El Piano de América” y fue tras leerlo que decidió guardar ese periódico para siempre, además de tomarlo como slogan pues tuvo una intuición.

Pese a ello tiempo después durante una charla con un empresario argentino este le aseguró que sería el propio público quien decidiría cómo llamarlo y ahora más de treinta años de carrera después afirma sentir el mismo amor de la gente, con la alegría y responsabilidad de pisar un escenario.
Así mismo recordó que fue en 1996 cuando visitó por primera vez la Angelopolis en el auditorio del Colegio Benavente donde afirma que la pasó “divino” y asegura que ahí se estableció una relación de amistad no solamente con Puebla, sino con todo México, misma que desde entonces busca cuidar preguntándole a sus seguidores cómo les vas a través de su música y sus presentaciones.
Puntualizó que pese “a la experiencia que cree tener” nunca está conforme pues siempre hay algo que resulta diferente a lo pensado por lo que incluso la prueba de sonido más breve que realiza la toma con toda la seriedad e incluso se da el tiempo al finalizar sus presentaciones de escuchar a sus fans, pues toma cada concierto como una invitación de quienes asisten a su casa, bajo la comparativa de querer satisfacerlos en lo que quieren “comer” de manera musical para apapacharlos y consentirlos, añadiendo extras que resultan gratas sorpresas.
Tal es su amor por los escenarios y por compartir con su gente que desde esta presentación y hasta el 18 de diciembre ya tiene agendados más de 45 conciertos, esto también porque ve la vida cada vez más corta a como la veía al iniciar su carrera y su manera de vivirla es disfrutarla haciendo lo que tanto disfruta, sin dejar de crecer, para lo cual a diario se prepara, además de imprimir su estilo.
Incluso para llegar a la capital poblana, Di Blasio tomó la decisión de él mismo manejar para tomar su ruta de llegada por Tepoztlán, Morelos, para admirar en su máximo esplendor tanto al Popocatépetl como al resto del paisaje, además de calificar al suelo mexicano como un privilegio por la tierra tanto generosa y hermosa, pese a que algo cotidiano para quienes aquí viven.

Foto: Guillermo Pichardo
Aseguró que Raúl Di Blasio no existiría sin México e incluso se autodenominó un representante de nuestro país en el extranjero, logro que afirma fue posible gracias a las colaboraciones con artistas nacionales como Juan Gabriel, Armando Manzanero, José José, Marco Antonio Muñiz, Marco Antonio Solís, Fernando de la Mora y el Mariachi Vargas, con los cuales asegura tener una deuda artística ya que le ayudaron a construir su carrera.
Di Blasio reveló que se encuentra preparando un álbum que llevará el nombre de “Mis Inmortales”, mismo que incluirá a todos aquellos con los que compartió el escenario y que tuvieron un significativo importante en su carrera y que ya no están en este plano e incluso aquellos que por la misma situación ya no alcanzaron a compartir el escenario con él, material con el que busca “generar cosas maravillosas.
Para concluir la charla “El Piano de América” se tomó un par de minutos para interpretar una melodía frente a los periodistas, además de afirmar que hoy a poco más de 30 años de carrera al hacer una retrospectiva ve al hombre sin edad, sin tiempo y que va de adentro hacia afuera queriendo disfrutar, divertirse, pero sobre todo retribuir lo que la vida le ha dado a través de la música.