Rumor Sin Fronteras | Ocho Arzobispos han presidido Diócesis de Puebla durante 119 años

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Por: Gerardo Pérez García

A raíz de que el Papa San Pío X, por bula del 8 de febrero de 1904, ordenó la creación de la Arquidiócesis de Puebla —con lo que dejó de pertenecer al Estado de Tlaxcala—, ésta ha sido gobernada por ocho Arzobispos durante 119 años.

Los pastores que han comandado la grey católica poblana han sido —o son, pues sólo dos viven— originarios de Guerrero, Querétaro, Tlaxcala, Tamaulipas, Oaxaca y Puebla.

Arquidiócesis que ha sido presidida por dos poblanos: Enrique Sánchez Paredes y Víctor Sánchez Espinosa.

Además, por dos hermanos de Tlaxcala: José Ignacio y Octaviano Márquez y Toriz.

Con el periodo más largo de 32 años de Rosendo Huesca y Pacheco.

El más corto de 1 año con Ernesto Corripio Ahumada.

Y el primer Arzobispo en ser catedrático de la UAP —Universidad Autónoma de Puebla—, Rosendo Huesca.

Los ocho Arzobispos de Puebla:

José Ramón Ibarra y González.

Enrique Sánchez y Paredes.

Pedro Vera y Zurita.

José Ignacio Márquez y Toriz.

Octaviano Márquez y Toriz.

Ernesto Corripio Ahumada.

Rosendo Huesca y Pacheco.

Víctor Sánchez Espinosa.

Ibarra y González, de Olinalá, Guerrero, fue el primer Arzobispo de Puebla durante 15 años.

El Papa San Pío X, en agosto de 1903 suprimió el título de jerarquía católica que tenía Tlaxcala y erigió sede de la Arquidiócesis de Puebla de los Ángeles, designando a José Ramón Ibarra primer Arzobispo.

Además, elevó la Catedral de Puebla al rango de Basílica.

Trajo a la orden religiosa Teresianas del Colegio América. A los hermanos de la Escuela Cristiana para fundar los colegios de San Pedro y San Pablo como escuelas preparatorias católicas.

Estableció el 12 de febrero para Puebla como el día de la Peregrinación Anual al Santuario de Nuestra Señora de Guadalupe.

En 1914 salió huyendo de Puebla a raíz del movimiento revolucionario.

Sánchez Paredes, fue designado —segundo— Arzobispo por el Papa Benedicto XV.

Originario de Amozoc, Puebla, tuvo un periodo de cuatro años. Y durante la visita pastoral a Tepeojuma, cayó en cama y falleció por una pulmonía fulminante el 25 de marzo de 1923.

Vera y Zurita, de Querétaro, el Papa Pío XI lo nombró —tercer— Arzobispo, y estuvo una estancia de 21 años.

Al Seminario Palafoxiano lo consideró siempre como la “niña de sus ojos”.

Sus visitas pastorales iniciaron en Acajete y para dejar testimonio de sus recorridos escribió “cartas a mis seminaristas”, donde describe el origen etimológico de cada una de ellas, los hechos históricos, costumbres y tradiciones.

Por la persecución religiosa de 1926, que llevó a la suspensión del culto, se exilió en El Paso Texas, para retornar a Puebla en junio de 1929.

En 1934, con autorización del Papa Pío XI, nombró a José Ignacio Márquez y Toris, Obispo de Puebla, y meses después lo designó Arzobispo con derecho a la sucesión.

José Ignacio Márquez, de Tlaxcala, al fallecer Vera y Zurita, asumió la Arquidiócesis durante 5 años.

Inauguró las oficinas de la Curia Arzobispal. Colocó la primera piedra de la Casa de Ejercicios Espirituales de Santa María de Guadalupe y de San Ignacio de Loyola en San Andrés Cholula.

Por problemas de salud acudió a Veracruz para tomar un descanso, donde murió en febrero de 1950.

Octaviano Márquez, de Tlaxcala, el Papa Pío XII lo nombró Arzobispo, sustituyendo a su hermano en la Diócesis durante 24 años —el segundo periodo más largo—

Cursó primaria en el colegio de San Pedro y posteriormente ingresó al Seminario Palafoxiano.

Instituyó el Consejo Presbiteral en Arzobispado. Firmó 30 Cartas Pastorales.

Fue presidente de la Conferencia del Episcopado Mexicano.

Inauguró el Seminario Mayor en 1964, también la Casa de la Cristiandad.

Y tuvo como Obispo Auxiliar a Rosendo Huesca y Pacheco.

Corripio Ahumada, de Tampico, Tamaulipas, de Arzobispo de Oaxaca donde estuvo ocho años, en marzo de 1976 fue designado Arzobispo de Puebla, cuya sede estaba vacante ante el fallecimiento de Octaviano Márquez y Toriz.

Pero sólo estuvo un año, en virtud de que el Papa Paulo VI lo promovió al Arzobispado Primado de México. Y ordenado Cardenal en junio de 1979 por el Papa Juan Pablo II.

Huesca y Pacheco, de Oaxaca, fue el séptimo Arzobispo de Puebla y quien tuvo el periodo más largo con 32 años al frente de la Arquidiócesis.

Antes fue Obispo Auxiliar y Rector del Seminario Palafoxiano.

Fundó y presidió la Organización de Seminarios Mexicanos.

Y primer Arzobispo en ser catedrático en la escuela de Psicología de la UAP, lo que marcó un antes y después en las relaciones de la Arquidiócesis con la Universidad Autónoma de Puebla.

Fue anfitrión del Papa Juan Pablo II durante su primera visita apostólica a Puebla en 1979.

Creó la Fundación de Beneficencia Privada Caritas en 1981 y en 1988 fundó el Banco de Alimentos.

Creó la Casa del Adolecente y la Estancia Infantil, la Casa de la Familia y dos casas de campesinos en Libres y Cuautlancingo.

Sánchez Espinoza, de Teotlalco, Puebla, el Papa Benedicto XVI lo designó Arzobispo en febrero de 2009, cargo que ocupó durante 17 años.

Monseñor Víctor Sánchez Espinosa, escribió su propia historia como octavo titular de la Arquidiócesis, enfrentando con sensibilidad una crisis gubernamental como fue la muerte de dos gobernantes en funciones —Martha Érika Alonso Hidalgo y Miguel Barbosa Huerta— y al morenovallismo.

Pero esa es otra historia.

Al tiempo.