La Arquidiócesis de Puebla emitió un aviso urgente tras detectar la presencia de un grupo de personas que se hacen pasar de manera fraudulenta por ministros de la Iglesia Católica en la comunidad de San Pedro, municipio de Atlixco.
De acuerdo con la autoridad eclesiástica, estos individuos —identificados como un falso obispo, dos falsos sacerdotes y un falso diácono— no pertenecen a la Iglesia Católica ni cuentan con licencias ministeriales o reconocimiento oficial. A pesar de ello, han sido vistos realizando actos de culto y procesiones en la comunidad, generando preocupación entre los fieles.
Ocupación ilegal de templo agrava la situación
Uno de los hechos más graves señalados por la Arquidiócesis es la ocupación indebida del templo católico de San Pedro, inmueble que forma parte del patrimonio federal destinado al culto religioso.
Según lo establecido en la Ley de Asociaciones Religiosas y Culto Público, la administración, uso y custodia de estos espacios corresponde exclusivamente a la asociación religiosa titular, en este caso la propia Arquidiócesis. Por ello, cualquier intervención de personas no autorizadas podría derivar en sanciones administrativas e incluso penales.
Actos religiosos sin validez canónica ni legal
La Arquidiócesis fue enfática al declarar que todos los actos sacramentales realizados por este grupo carecen de validez. Esto incluye bautismos, confirmaciones, matrimonios y celebraciones eucarísticas, los cuales no tienen efecto canónico.
Asimismo, advirtió que cualquier documento emitido por estas personas —como constancias o actas— no cuenta con reconocimiento legal ni eclesiástico, por lo que exhortó a la población a no participar en dichas actividades y acudir únicamente a parroquias oficiales.
Acciones legales en curso
Finalmente, la Arquidiócesis de Puebla informó que ya ha iniciado acciones legales para recuperar el inmueble y restablecer el orden jurídico, además de implementar medidas pastorales para proteger la fe de los creyentes.
Con este posicionamiento, la Iglesia en Puebla reiteró su compromiso con la legalidad, la verdad y el acompañamiento de la comunidad católica ante situaciones que vulneran la vida sacramental.