Después de un muy largo tiempo de ausencia regreso con estas líneas y qué manera de hacerlo que, hablando del tema del momento en la entidad, la polémica edadista desatada por las diputadas Nayeli Salvatori y Grace Palomares, la conductora de televisión Nadia de la Rosa y la hermana de la primera legisladora mencionada.
Pero no me detendré criticando lo criticable a todas luces que fueron los comentarios expresados, ni mucho menos lo haré en el pésimo control de daños que demostraron todas las involucradas, así como tampoco lo haré centrándome en la respuesta que tuvieron tanto el partido Morena como otras figuras políticas de relevancia.
Me centraré en el hecho de que toda la polémica que se desató no es culpa de Nay Salvatori, pues ella siempre es, ha sido y será de esa forma, lo digo desde el ámbito personal, pues desde hace por lo menos una década fue cuando conocí a la entonces locutora en Grupo Tribuna Comunicación y desde entonces mantiene la misma esencia.
En aquel tiempo también fue regañada más de una ocasión por su personalidad irreverente, incluso metió en aprietos al medio informativo en el que coincidimos por “dejar pasar” un florido mensaje contra el entonces gobernador, incluso nos podemos remontar más atrás cuando al comenzar su carrera la locutora tenía este mismo carácter.
¿A dónde voy con todo esto? Nada más y nada menos a que no es culpa de ella por ser como es, pues siempre lo ha sido abiertamente y depende de cada uno, quienes la conocemos, el mantener alguna amistad o relación con ella después de conocerla, es culpa de quienes decidieron llevarla a la política o permitirle que participara en ella.
Ilusos fueron quienes pensaron que una curul podría cambiarla y darle esa sobriedad que nunca la ha caracterizado, no podemos culparla a ella por ser como ha sido toda su vida, pero sí podemos culpar al partido político que la llevó ahí desde hace ya algunos años, algunos quizá ya no están, pero tras bambalinas deben reconocer que fue un error que está resultando caro, mismo que tiene una sola solución más que obvia.
Tiempo al tiempo y si a este humilde redactor le preguntan, mi opinión es que el lugar de “La Salvatori” está detrás de un micrófono, como siempre la ha aclamado su bastante numeroso público y no porque no sepa o no pueda legislar, sino porque su estridencia reditúa más de ese lado que en un escenario que si bien parece circo, en realidad no lo es.
Cierro este artículo del regreso agradeciendo 9 años y 4 meses a El Sol de Puebla, el cual dejó de ser mi casa el pasado viernes 7 de agosto de 2026, gratitud para todos aquellos que me tendieron la mano, me llevo amigos y un vasto conocimiento respecto a la evolución de los medios, que nos depara el destino no lo sé, pero siempre lo agradeceré a Dios.
Por el momento seguimos con todo en el Sistema de Información y Comunicación del Estado de Puebla (SICOM) llevándoles la información más relevante día con día a través de los cortes informativos en redes sociales de SICOM Radio, además de la participación en el noticiario Voces de la Región, entre otras actividades, gracias totales a la directora general, Natalie Hoyos López, por la confianza y el apoyo siempre.
En cuanto a este espacio respecta, los espero cada lunes con todo aquello que por los pasillos se cuenta, que todos escuchan, pero que pocos quieren aceptar, pues todos estamos En La Mira.
Para comentarios, quejas y/o sugerencias los leo en el correo luisgpmeza@gmail.com o en mi Twitter @memop_meza.