Con base en los argumentos presentados por la Fiscalía General del Estado, se logró que la autoridad judicial confirmara la sentencia de más de 33 años de prisión contra Marco N., originario del estado de Tlaxcala, acusado de trata de personas en su modalidad de explotación sexual por prostitución ajena.
Se sabe que, en 2016, Marco N. convenció a la hoy víctima de dejar a su hijo al cuidado de su abuela e irse a vivir con él a un inmueble ubicado en San Pablo del Monte, Tlaxcala, y que días después, la obligó a trabajar realizando servicios sexuales en un bar de dicha entidad.
Posteriormente, la habría llevado a diversos bares del estado de Puebla, principalmente a los municipios de Izúcar de Matamoros y Jolalpan, donde debía realizar la misma actividad y entregarle la cantidad de 10 mil pesos semanales. En caso de no reunir dicha suma, era agredida físicamente.
De acuerdo con la declaración de la víctima, también fue trasladada a otras entidades del país, entre ellas Yucatán y Tijuana, donde llegó a ganar hasta 90 mil pesos al mes al ser obligada a realizar hasta 30 servicios diarios.
Asimismo, refirió que durante ese periodo sufrió agresiones físicas, restricciones para ver a su hijo y amenazas contra su familia. No obstante, en 2018 logró escapar y denunciar lo sucedido ante la Fiscalía General del Estado de Puebla.
Derivado de lo anterior el responsable fue aprehendido, quedando a disposición de la autoridad judicial. Al concluir el juicio oral, se dictó en 2024, sentencia de 33 años, 9 meses de prisión en su contra.
Dicha resolución fue impugnada por la defensa, sin embargo, tras el análisis correspondiente, el Tribunal de Alzada confirmó la sentencia dictada en primera instancia.