Por: Jorge Pinto Tepoxtecatl
El discurso de odio es el primer paso en la senda de la deshumanización, una senda que conduce con demasiada frecuencia a actos de violencia, conflictos y crímenes atroces. Es una herramienta de división dirigida contra grupos concretos, entre ellos las mujeres, los migrantes, los refugiados, las personas LGBTQIA+, las personas con discapacidad y muchas otras minorías, a menudo con fines políticos.
La Organización de las Naciones Unidas define al discurso de odio, como cualquier tipo de comunicación ya sea oral o escrita, o también comportamiento, que ataca o utiliza un lenguaje peyorativo o discriminatorio en referencia a una persona o grupo en función de lo que son.
El discurso de odio vulnera la dignidad de las personas, al discriminarlas por género, discapacidad, raza, color, complexión, creencias, edad, ideas políticas, por sus opiniones, su orientación o preferencias sexuales, por pertenecer a algún pueblo originario, por ser migrante o tener calidad de refugiado, entre otros y se puede materializar en cualquier forma de expresión, incluidas imágenes, vídeos, dibujos animados o ilustraciones, memes, objetos, gestos y símbolos.
Al ejercer la libertad de opinión o expresión que lleva implícito un mensaje de odio, muchos creen equivocadamente que están ejerciendo sus derechos humanos y que nadie puede limitarlos, sin embargo, no toman en cuenta la correlación que existe entre deberes y derechos, que podemos ver definida claramente en la Convención Americana sobre Derechos Humanos prevé en su artículo 32. 2. Los derechos de cada persona están limitados por los derechos de los demás, por la seguridad de todos y por las justas exigencias del bien común, en una sociedad democrática. Esto quiere decir que, nuestros derechos humanos están circunscritos a los derechos de terceros, ya que vivimos en comunidad, serían absolutos si viviéramos en una isla desierta, allí se podrían ejercer ampliamente.
Inhibir los discursos de odio implica que, debemos ser muy cuidadosos cuando ejercemos nuestras libertades de expresión u opinión en redes sociales, medios impresos, entre otros, puesto que, al no hacerlo podemos provocar daños a otras personas, contribuyendo a la polarización, al desprecio, a la discriminación y a la exclusión.
Tanto la no discriminación como el derecho a la igualdad se encuentran previstos en tratados internacionales, como la Carta de Naciones Unidas, la Convención Americana de los Derechos Humanos (CADH), así como, la Convención sobre la Eliminación de Todas las Formas de Discriminación Contra la Mujer (1979) (CEDAW). En el caso de nuestra ley fundamental, dichos derechos se encuentran previstos en el artículo 1º y el 4º, señalan que queda prohibida toda discriminación…y que el varón y la mujer son iguales ante la ley…
Asimismo, el Pacto Internacional de Derechos Civiles y Políticos señala en su artículo 20:
1. Toda propaganda en favor de la guerra estará prohibida por la ley.
2. Toda apología del odio nacional, racial o religioso que constituya incitación a la discriminación, la hostilidad o la violencia estará prohibida por la ley.
Por ello, se debe promover la tolerancia y el respeto a la dignidad humana como elementos esenciales para la paz, la estabilidad y el desarrollo, así como, se debe atender este fenómeno previéndolo en las legislaciones nacionales y con mecanismos de atención judicial y administrativo.
Debemos ser responsables en el ejercicio de nuestra libertad de expresión y opinión, siendo promotores a la vez de una cultura de la inclusión, que termine con toda clase de discriminación, de rechazo a grupos vulnerables, así como apostar más recursos a la educación porque juega un papel preponderante, toda vez que, a través de ella se van incorporando aspectos como el pluralismo democrático, la educación intercultural, multicultural, pluricultural o transcultural con lo que, se puede contribuir a promover el respeto a los derechos humanos.
- Es Doctor en Derecho y miembro del (ILO)Instituto Latinoamericano del Ombudsman-Defensorías del Pueblo.
- Sígueme en Instagram: jorgepinto_9 / X: @apjorge / Facebook: Jorge Pinto / TikTok: @jorge.pinto89