La Casa de Justicia de Acatzingo registra avances importantes en su construcción, como resultado de la coordinación institucional entre los Poderes Ejecutivo, Legislativo y Judicial de Puebla, con el objetivo de acercar los servicios de justicia a las y los habitantes de la región.
El Presidente del Consejo de la Judicatura, Pedro Antonio Martínez Hernández, y el Gobernador de Puebla, Alejandro Armenta, realizaron un recorrido de supervisión para constatar el avance de esta obra, que se encuentra en una etapa avanzada de construcción y continuará con el proceso de equipamiento antes de su puesta en operación.
La construcción de la Casa de Justicia de Acatzingo deriva de la creación del Distrito Judicial de Acatzingo, propuesta impulsada por el gobernador Alejandro Armenta y posteriormente aprobada por el Congreso del Estado de Puebla.

Casa de Justicia de Acatzingo beneficiará a habitantes de 11 municipios
Una vez concluida y equipada, la nueva sede judicial beneficiará a habitantes de 11 municipios de la región, quienes podrán realizar sus procedimientos judiciales sin necesidad de trasladarse hasta Tepeaca, Tecamachalco o Puebla.
El proyecto responde a una de las principales demandas de la ciudadanía: contar con servicios de justicia más cercanos, accesibles y eficientes, mediante infraestructura que permita atender las necesidades de las distintas regiones del estado.
¿Qué servicios tendrá la Casa de Justicia de Acatzingo?
La nueva infraestructura contará con diversos órganos y servicios judiciales, entre ellos:
- Juzgados de Oralidad Civil y Familiar.
- Juzgados de lo Civil y Penal.
- Tribunal de Enjuiciamiento.
- Instituto Especializado de la Defensoría Pública.
- Centro de Justicia Alternativa.

Además, en una segunda etapa se contempla la incorporación de un Centro de Convivencia Familiar, con lo que se ampliará la oferta de servicios destinados a las familias de la región.
Infraestructura para fortalecer la justicia oral
La Casa de Justicia de Acatzingo también contribuirá a la implementación del Código Nacional de Procedimientos Civiles y Familiares, cuyo modelo privilegia la oralidad y requiere espacios adecuados para el desarrollo de audiencias y procedimientos.
Durante el recorrido, Pedro Antonio Martínez Hernández y Alejandro Armenta constataron los avances de la obra y destacaron la importancia de mantener la coordinación entre las instituciones para concretar este proyecto.

La Casa de Justicia de Acatzingo representa un ejemplo de cómo la suma de esfuerzos entre los Poderes del Estado puede traducirse en infraestructura y servicios que respondan a las necesidades de la población.
Con su próxima puesta en operación, se busca avanzar hacia una justicia más cercana, accesible y eficiente para las y los poblanos, particularmente para quienes habitan en los municipios que integran esta región judicial.